26.10.09

ONE SHOT: POR FAVOR... QUE VIVA...

POR FAVOR... QUE VIVA...
Género: Amical. NO Es Yaoi.

POR FAVOR... QUE VIVA...

El largo pasillo de un hospital se me hacía tremendamente angosto y sofocante a pesar de las dulces palabras de Jaejoong que trataba de calmarme. Mis manos se apretaban una contra la otra en un desperado intento por… ya no sabía ni qué trataba de hacer… yo sólo quería que él estuviera bien… y rogaba y suplicaba cada segundo, con cada respiración… yo sólo suplicaba por él. Las horas parecían siglos y los minutos… los minutos eran peor que las horas, porque al menos saben cuando terminará una hora… yo no sabía cuando terminaría un minuto… se hacía largo… denso… asfixiante…

― Estará bien… –volvió a susurrarme envolviendo sus brazos en mi cintura.


Y yo sentía que no podía escucharle. Quería gritar y saltar y llorar aunque ya hacía lo último de estos tres… aún así no podía estar quieto… Seguía con el corazón compungido, con las manos atadas y el alma hecha puré…

― Hyung… –susurró Yoochun

Junsu se deslizó por la pared y calló sentado en el piso. Sus manos también se apretaban una contra la otra. Un lastimero llanto escapó de su garganta. Yo sentía que me ahogaba… Ellos también…. Tenía que ser fuerte por ellos… por mis hermanos menores…

― Junsu-ah –susurré agachándome y envolviéndolo con mis brazos.
― ¿Qué le sucederá, Hyung? Minnie… ¿estará bien?

¿Debía mentir y decir que sí? Cómo tratar de engañarlo si yo también buscaba que alguien lograra convencerme de lo mismo. Arañaba los resquicios de mi alma en busca de una esperanza, de una mínima señal que me devolviera la fe.

― ¿Lo estará, Hyung? ¿Lo estará?

Agaché la cabeza mientras copiosas lágrimas escapaban de mis ojos. El grito profundo que se hacía cada vez más fuerte y que emergía de cada uno de las piezas de mi corazón, de mi ser, de mi existencia… se desesperaba por saberlo también… por encontrar la fe.

Un foquito rojo se encendió sobre la puerta de cuidados intensivos. Varias enfermeras corrieron hacia… la cama de Min. Otros tantos doctores y algunos sujetos que llevaban una camilla. Cuando lo sacaron Min estaba más pálido que cuando entró. Mientras lo llevaban ellos e decían cosas, mis hermanos y yo tratamos de aproximarnos, pero se esfumaron por el pasillo tan rápido como aparecieron. Sólo pude entender breves palabras….

― Llévenlo a sala de operaciones… estado crítico…

¡¡Palabras que hubiera deseado no saber!!
Por favor… por favor…

― Esto no puede estar pasando… no puede… no puede… –repetía Yoochun con las manos en la cabeza y los ojos llenos de lágrimas.
― ¿Hyung… todo va a salir bien? –volvió a preguntar Junsu y esta vez su suplicantes ojos fueron acompañados por los de Jae.
― Yo… –balbuceé… y no pude terminar la frase, sentía que mucha gente me gritaba en los oídos y que de pronto me había quedado sin aire, que era aplastado y jalado en diferentes direcciones…
― Dios… qué haremos si algo le pasa… Dios… Dios… –susurró Yoochun.
― Nada sucederá… ¿verdad, Yunho? ¡¿Verdad?! –interrogó Jae.
― Debo… salir un momento…

Caminé lo más rápido que pude, con el llanto en los ojos y la sensación de abandono atorada en mi corazón. Ellos no lo habían escuchado del doctor… ellos no lo sabían… sus palabras quemaban todavía en mis orejas… mis ojos se cerraban y mi visión era dificultosa por la masiva inundación de mis ojos. La lava que cruzaba por toda mi piel y que la destruían centímetro a centímetro… todo por esa frase… la un tipo con guardapolvo blanco, una mirada severa y una cierta pena algo fingida atorada en sus ojos.

― Las probabilidades de que sobreviva son escasas… lo lamento…

¿Qué son las probabilidades? ¿Por qué debemos guiarnos tanto de ellas? ¿por qué debía dejarme llevar por las palabras de esa persona? ¡¡ ¿Por qué?!!

― ¡¡por qué!! ––grité cuando llegué a la azotea, cuando mis cabellos, mecidos por el viento, se mojaban por mis lágrimas y mi esperanza quería desaparecer.

Y me seguía preguntando por qué debía creerle a ese tipo, por qué no creer en que si tan escasas eran las esperanza no estaba en mí creer que sí se pordría hacer algo más, creer en la propia fuerza de Changmin que nunca se daba por vencido.

― ¡¡Lucha!! ¡¡Lucha, Changmin-ah!! ¡¡lucha!! ¡¡Yo… yo confío en ti!! ¿escuchas? ¡¡¡Tienes que luchar!!!

Mis piernas se quebraron y caí de rodillas. Apoyé mis manos en el frío piso y con la cabeza gacha, con los fragmentos de mi corazón y los de alma pedí por un milagro.

Un milagro… la vida de Min…

― Por favor… por favor…

Unos pasos apresurados sonaron entonces. Giré a penas para ver quién era.

― Jaejoong-ah…

Corrió hasta mí y me envolvió con sus brazos. Su cálida presencia terminó por desarmarme.

― Jaejoong-ah… –balbuceé
― Está… bien… Changmin-ah… está bien…
― ¿Qué? –me solté y lo miré. Sus ojos se veían tranquilos, emocionados…
― Es un milagro… los doctores lo dicen… uno de ellos me contó… lo que te dijo…
― Jaejoong-ah…
― Changmin… despertará en unas horas… ahora está dormido… estuvo luchando dicen…

Me solté de él y corrí por las escaleras hasta el segundo piso del edificio. Junsu y Yoochun se abrazaban llorando. Cuando me vieron corrieron y me abrazaron.

― Hyung… él ya está fuera de peligro… lo está… Hyung… –lloró Junsu. Yoochun a penas si podía decir algo.

La sorpresa lo suficiente como para que no hubiera podido reaccionar. Todavía creía que estaba soñando en el piso de la azotea. Me asomé por la ventana del cuarto de Min. Ya tenía algo de color en las mejillas y hasta parecía que sonreía…

Y entonces otra vez… otra vez mis piernas se doblaron y caí con las manos apoyadas en la puerta. No tenía palabras, mi corazón, rehecho, saltaba de un lado a otro, el aire era fresco y hasta sentía cierto coro de Anglés cantando a mi alrededor…

― Gracias… gracias… gracias… gracias… –era lo único que podía decir.

Y no era suficiente… con sólo decirlo, yo lo sabía… lo que había pedido aquel milagro se había realizado… y lo único que podía decir era… “gracias”.

********

― Al fin despierto –cantó Jae cuando el menor abrió los ojos.
― Hyung, tengo… hambre…

Todos reímos.
Los mismos ojos, la misma nariz, la misma boca… era él… realmente era Changmin…

Yoochun lloró entonces otra vez. Junsu los secundo y aunque Jae y yo tratamos de no hacerlo, las lágrimas resbalaron por nuestras caras.

― Yoochun Hyung, ya te he dicho que no debes llorar… Junsu-hyung, no te ves muy sexy que digamos cuando lloras. Jaejoong-hyung y Yunho Hyung, no sean niñitas… y ríanse. –farfulló divertido y con una enorme sonrisa.

Y aunque decía todo eso, él también lloraba, porque él también lo sabía, que todo fue un milagro…

― Realmente quería volver con ustedes… porque… sólo lo diré esta vez y si me preguntan lo negaré: porque los quiero muchísimo… espero que… siempre estemos juntos….
― Por siempre… –completo Jae
― Siempre –siguió Junsu
― Forever – continuó Yoochun
― Siempre –terminé yo.


Nuestras manos se juntaron y luego reímos, porque éramos felices de nuestra segunda oportunidad para estar juntos, porque TVXQ más que sólo una banda siempre fue una familia: una que siempre tendré en el corazón hasta el último día de mi vida.

Porque vale la pena creer en los milagros…

GRACIASSSS



NOTA: Espero que les haya gustado ^^.