15.2.10

ESPECIAL YAOI: HOMIN

HOMIN
ES YAOI. SI NO TE GUSTA, NO LEAS.

HO-MIN (YUNHO-CHANGMIN)

CHANGMIN:

“Mi corazón fue golpeado, humillado, dejado como un trapo viejo en algún lugar desconocido hasta para mí mismo. Creí que viviría para siempre como un ser falta de alma. Me intenté tantas cosas con esa otra persona, le di todo lo que tenía y al final… me quedé sin nada.

Estaba tan asustado de volver a amar, además que creía que eso era absolutamente imposible. No quería y NO TENÍA nada que ofrecer. ¿Quién se fijaría en alguien así?



Entonces, como salido de un sueño, hermoso, de esos en los que siempre te despiertas en la mejor parte, apareciste tú o, mejor dicho, ya estabas ahí, pero nunca te vi.

Tú con tanto cariño curaste una a una mis heridas, rearmaste mi corazón, encontraste cada parte de mi alma, la sanaste, tu sonrisa fue mi medicina; tú, mi doctor. No sé en qué momento te empecé a mirar con otros ojos. Sin proponértelo, te habías metido muy, muy dentro de mi nuevo corazón.

Hasta que te vi con esa chica…

No lo sospeché, nunca se me cruzó por la cabeza que tú ya tenías a quien amar. Fui yo quien se inventó todo y después de todo lo que has hecho por mí no tengo fuerza para verte a la cara otra vez. Ya no tengo fuerzas para intentar sobreponerme a esta nueva decepción. Lamento los problemas que te he causado y los que te causen esta carta.

Sólo olvídalo, como trataré de hacerlo yo.

No volveré a molestarte.

Yunho”.


Releí Tu carta con mucho cuidado. Una y otra vez mientras que se me agitaba el corazón por la desesperación de no encontrarte. ¿Adónde fuiste?

Te equivocas, hyung. No fui sólo un buen samaritano. Te he querido siempre, pero me prometí alejarme de ti lo más posible al verte feliz al lado de esa otra persona. Sin embargo, mi voluntad flaqueó en cuanto te vi destrozado por su adiós. No fui capaz de mantenerme firme y me dejé llevar por mi corazón. Te cuidé con todo el amor que pude aunque trataba de no demostrarlo porque estabas tan lastimado que no quería agobiarte con mis sentimientos. Por eso callé mi confesión que me quemaba en la garganta y en cada parte de mi corazón. Deseaba que tus alas sanaran. No sabía que yo ya era parte de ti.

En aquellas ocasiones en las que llorabas de la nada, cuando te derrumbabas frente a mis ojos, era cuando más lo odiaba, a esa persona, la maldecía, me desesperaba tratando de calmarte.

“¿Qué puedo hacer para ayudarlo?” era una pregunta constante. A veces me sentía tan miserable al verte llorar que yo también lo hacía. Porque, aunque no te causé el daño, sentía que me aprovechaba de tu dolor para acercarme a ti.

Saber que tú también me quieres me deja claro que los milagros existen y es por eso que quiero creer que te encontraré, mi dulce hyung, en tu cabaña en medio de la nada a la que me llevó la intuición. Ahí estabas, tendido en la cama con el brazo cubriéndote los ojos, con el rostro húmedo. Dormías.

Me acerqué lentamente y me senté en el borde de la cama, te moviste un poco, pero no despertaste. ¿Por dónde empezar a contarte todo? Quedé atrapado en la visión de tu rostro y tus lágrimas sobre él. Las limpié suavemente. Temía que rompieras, que te desvanecerías en el aire justo como mencionaste en tu carta sobre esos sueños felices.

Te sonreí en cuanto abriste un poco la boca. Debías estar sumamente adormilado. Me agaché un poco. El pulso me saltaba con exagerada velocidad, el calor aumentaba.

A unos centímetros de tu rostro, tan cerca de un solo movimiento podía besarte, sentir tu aroma enloquecer mis sentidos. Era libre ahora, para mostrarte mis sentimientos. Caí lentamente hasta ti. Mis labios probaron por primera vez los tuyos. ¡¡El mejor sabor de todos!! Uno que se convertía en mi necesidad. Me separé aún sin quererlo. Ya estabas despierto, casi incrédulo balbuceaste:

― ¿Estoy… soñando?
― No —dije —a menos que yo esté soñando exactamente lo mismo no…

Fuiste tú el que rodeó mi cuello con tus brazos, ni siquiera me dejaste terminar. Me besaste cómo nunca nadie lo había hecho. Una largo, uno que especificaba puntos, que aclaraba malentendidos, que era elocuente en cuanto a sentimientos.

Uno que me decía que ahora yo era completamente tuyo y tú, completamente mío.



EL Homin va con cariño para Maritza que me lo pidió hace mil años. Sorry por la tardanza.

7 comentarios:

  1. waaaaaaaaaaaaaaaaa suseet gracias hahahahaha apenas y puedo respirar diosss que hermoso gracias amix perdon por casi ya no entrar aqui esque mi tiempo ya no me lo permite pero gracias suseet muchisimas gracias.

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  2. ^^ gracias a ti por leerlo. Me alegro que te haya gustado.

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  3. suseet u.u me duele el corazón, mi yunho diciendo esas palabras y no es a mi u.u pero que lindo jajajajaja por alguna extraña razón empiezo a creer que amo cualquier pareja donde este involucrado min O_O dioooos desde cuando me gusta tanto al yaoi ¬¬ eso es culpa tuya, muy lindo es una mezcla tan extraña de emociones que no se por donde empezar, si llorar o reir ahhhh pense por un momento que Min estaba... O_O muerto.... ahhh peroque felicidad me imagine la escena del beso tan pero tan real, que hasta yo podia sentir ese aroma ahhh gracias suseet por el oneshot ^^

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  4. Wooooww! como dijo @Hazuki Jung, por un momento pense que Min había muerto T_T ya estaba preparada para llorar como una niña Dxxx

    En fin, estuvo estupendo *-* tan lindas palabras y tan hermosos sentimientos *-* tan vivido *-* no sé como lo haces pero tus fics cobran vida *-*

    Gracias por el OneShot : )

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  5. hayy por que escriben cosas tan romanticas!!! me muero de amor, estubo hermoso!

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  6. hayy por que escriben cosas tan romanticas!!! me muero de amor, estubo hermoso!

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  7. COOOMOOO `PUEDES AHCERNOS ESTO :O;(?) 
    precioosooo preciosooo >w<

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