15.2.10

ESPECIAL YAOI: JAECHUN

JAECHUN
ES YAOI. SI NO TE GUSTA, NO LEAS.

JAE-CHUN (YOOCHUN-JAEJOONG)

YOOCHUN:

― ¡Estoy harto de todo esto! ¡Me hartas! ¡Estoy cansado de ti! —mentira y era tan falsa que mis ojos se inundaron para confirmarlo.

Aun así, te empujé para que lo creyeras. Tu mirada ida, tu rostro cansado y esa triste sonrisa… querían engañarme. Aunque te amo con toda el alma, tanto que el dolor es increíblemente más hondo que cualquier otro que haya sentido antes, quiero acabar con esto, justamente por eso, porque no soporto más… el sentir que mi pecho se parte… más y más.


Ese maldito silencio tuyo, tus ojos ausentes, son peor que la muerte ¿lo sabes? Ese sentirme abandonado me hacen pensar que soy el único que ama. Incluso, a veces, en lo momento de terror insondables, en los que la venda abandonaba mis ojos, podía verlo claramente.

Traté de irme de tu habitación, lejos, lejos, tirar mi corazón en el fin del mundo para que no me queme, para que no cante, con lágrimas, que todavía te amaremos.

― No te vayas, por favor —te escuché susurrar.

No quería mirarte, fingí no escucharte, pero mis pasos eran tan lentos porque ya no tenía aire y porque alejándome de ti me estaba empezando a congelar.

― Por favor… quédate — ¿había cierto sufrimiento en tu voz?
― ¿Para qué, hyung? ¡¡ ¿para qué?!! Es obvio que lo nuestro no te importa… Estoy… tan cansado… Por favor… déjame ir… —grité de espaldas a él.
― ¡¡No puedo!! Sé que debería, sé cuanto dolor te he causado, pero… no puedes irte, no puedo dejarte libre, no quiero perderte, yo… realmente… te amo… es sólo que…
― No, no mientas más. Tú sólo quieres a alguien que cuide de ti —se me quebró la voz.

Claro, claro… eso siempre lo supe, pero decirlo en voz alta era diferente…, era aceptarlo…, era clavarlo con filudo cuchillo en mi alma.

― Déjame… ir…—volví a decir ya casi sin voz. ¡Pero rogaba que dijera que no! Y aún así lo seguía repitiendo, siempre con miedo. ¿Qué haría si dijera que si? Que si me dejaba irme… ¿qué harían entonces?

Se levantó de un saltó y tomó mi mano entre las suyas.

― Es justo ahora que quieres marcharte que me doy cuenta cuán importante eres para mí… por favor…
― Déjame ir…
― ¡No! ¡No! —me jaló y me envolvió con sus brazos. Su respiración acariciaba mi cuelo, era cálida, rozaba mi piel, la enloquecía, ME enloquecía, me devolvía la vida, calentaba mi cuerpo —lo prometo, Yoochun-ah, esta vez… esta vez… me pedirás que te deje tranquilo… ya no frenaré mis sentimientos.

Su rostro se iluminó con una sonrisa que esta vez llegó hasta mí, una que había estado ausente por mucho tiempo.

― Te creo —le dije.

Él sólo se pegó a mi boca que reconoció sus labios de inmediato, jugué con ellos, los acaricié, les dejé adheridos mucho, mucho, mucho rato. Entre sofocos, cuando sus manos ya se estaban internando dentro de mi ropa, musité:

― Esta vez… te creo… creo…

3 comentarios:

  1. ;x;
    POR QUEEEEEEEEEEEEEEEEE!!

    El Jaechun no debe morir !!!

    que no sean tontos ;x;

    amense como enloquecidos y sean felices ;x;


    Me encanto <3 !

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  2. Joooooo! El JaeChun es lo mjeor *-*
    Gracias por el fic *-* fue tan *O*

    Mori con "Claro, claro… eso siempre lo supe, pero decirlo en voz alta era diferente…, era aceptarlo…, era clavarlo con filudo cuchillo en mi alma."... wooowww *-* me mató! *-*

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  3. ;x;
    POR QUEEEEEEEEEEEEEEEEE!!

    El Jaechun no debe morir !!!

    que no sean tontos ;x;

    amense como enloquecidos y sean felices ;x;


    Me encanto <3 !

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